CIENCIA SAN JUAN

COMENZARON CON LOS PREPARATIVOS PARA RETIRAR EL CEMENTERIO DE ANIMALES

El hallazgo que se realizó en Ischigualasto es algo único en el mundo por sus características.

Se trata de una acumulación de huesos desarticulados, es decir que no están en la posición normal en la que el animal murió, sino huesos sueltos. A simple vista se pueden observar huesos de la cadera, de la pierna, una mandíbula completa con las dos ramas mandibulares, hay varias vértebras, un fémur, un cráneo completo, costillas, es toda una amalgama de distintos huesos. “Hasta el momento lo que suponemos es que hace 205 millones de años hubo una gran sequía, y cuando eso sucede donde queda un pequeño espejo de agua, los herbívoros que vivían en manadas se reúnen en ese lugar porque tienen la reserva de agua. A medida que avanzó la sequía, ese espejo de agua se hizo cada vez más pequeño hasta que se secó y los animales murieron en el lugar” así lo explicó el paleontólogo Ricardo Martínez, responsable del descubrimiento.

El objetivo es trasladar esa cámara de huesos en una sola pieza al Museo de Ciencias Naturales para ser exhibida, para lo que se necesita crear un camino hacia el lugar del hallazgo, ya que actualmente solo hay una huella. Este camino será de vital importancia para el correcto traslado de las piezas extraídas.

En la oportunidad de la visita hacia la zona donde se encuentran las piezas arqueológicas, la Escuela de Ingeniería de Caminos de Montaña en conjunto con autoridades del Ministerio de Planificación e Infraestructura realizaron el reconocimiento del área de ubicación del fósil con la guía de los paleontólogos de la UNSJ. Se reconoció a pie la zona donde se encuentra el fósil y se realizó la Identificación de posibles accesos a la zona.

Una vez detectados los puntos de acceso a la zona desde el camino interno del Parque Ischigualasto y el sitio donde se encontraba el fósil, se plantearon distintas alternativas de conexión, siendo por las bajadas de agua (quebradas) las mejores opciones para desarrollar el acceso a través de la construcción de una huella. Realizado el reconocimiento de la zona y sus accesos, se procedió a hacer un levantamiento fotogramétrico, cubriendo una amplia zona que contiene desde el sitio del fósil hasta el camino interno del parque. Para el levantamiento fotogramétrico se utilizó un drone multirotor y un equipo GNSS topográfico para marcar puntos de apoyo fotogramétrico. Con toda esta información se están procesando las imágenes para obtener el modelo digital del terreno y así realizar el trazado de la huella de acceso al sitio del fósil.

De las tareas participaron el secretario de Servicios Públicos, Alberto Demartini; el director de Planeamiento y Desarrollo Urbano, Eugenio Montes; el jefe del Área Estructuras, Andrés Sánchez; el subdirector de la Escuela de Ingeniería de Caminos de Montaña, Leonardo Fullana,  junto a los ingenieros Jaime Salazar y Rocío García y el subsecretario de Promoción de la Actividad Científica y Tecnológica de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación (SECITI), Pablo Diez.

La SECITI trabajó en conjunto apoyando al Universidad y su grupo de paleontólogos en este descubrimiento a través de un subsidio que permitió las actividades de campaña que concluyeron en el hallazgo.