CIENCIA

¿QUÉ SON LOS DESTELLOS QUE ESTÁ PRODUCIENDO LA LUNA?

Nuestro satélite natural está emitiendo enigmáticas señales y nadie sabe por qué. 

La Luna es, para los seres humanos que habitamos la Tierra, una fuente constante de inspiración. Porque nos ilumina, dicta cada uno de los días y las noches que transitamos en nuestras vidas, pero también porque la relacionamos con el amor, las cosechas, las mareas y un montón de influencias más.

Y aunque desde el mundo conspirativo se sigue insistiendo en que no es un satélite natural y sí una base artificial, quizá hueca, y que en sus profundidades existiría una base secreta extraterrestre. Quizá por eso, o por muchísimas otras razones que aún se desconocen, la Luna sigue siendo un gran enigma, que ahora estaría generando renovados fenómenos inexplicables y que rompen con cualquier lógica conocida, siempre mirándolo desde la visión terráquea.

En la actualidad varios astrónomos de diferentes países y corporaciones están intentando descubrir -y encontrar- una explicación a las observaciones de enigmáticos destellos de luz vistos en la superficie selenita. Ya bautizados como “fenómenos lunares luminosos transitorios”, se vienen produciendo sin una regularidad comprensible, o durante una frecuencia determinada, varias veces a la semana. Sucede cuando se iluminan partes del paisaje lunar por un breve lapso, para desaparecer de igual manera que como apareció. Incluso, de igual manera hay espacios de tiempo en los que se registra un marcado oscurecimiento sobre la superficie del satélite.

¿Podría ser que esos misteriosos destellos son luces de entidades extraterrestres que habitan la Luna?. Ya en 1970, dos investigadores soviéticos en astronomía estudiaron en detalle el satélite natural y sugirieron que probablemente la Luna sea artificial y que en realidad fue “instalada” por una raza de otro mundo, muy adelantada para nuestros conocimientos.

La teoría de esos astrónomos se basaba en anomalías registradas previamente, que demostraban que había sido habitada internamente durante muchos años. Si bien esta teoría suena increíble, también es real que todo lo analizamos desde nuestra visión terrestre, que la Tierra esté siendo vigilada o monitoreada por una raza extraterrestre desde un punto extratégico como es la Luna.

Si fuese una base, o si la hubo allá, en otros tiempos, nada explica que en la actualidad se sigan generando fenómenos inexplicables en la superficie lunar, que desafía cualquier lógica y racionalidad.

No logran comprender

Así, esas extrañas las luces generadas en la superficie lunar, aunque no se han explicado completamente, podrían tener un asidero. Es que astrónomos de la Universidad Julius Maximilians de Wurzburgo en Baviera, Alemania, han instalado un telescopio que utiliza inteligencia artificial para que se puedan detectar automáticamente dichos destellos.

En ese contexto, y según consigna el medio británico Metro, cuando se detecte un estallido de luz, el telescopio recogerá videos o fotografías de los fenómenos que se estudiarán para ayudar a los científicos a comprender los destellos. Así, le apuntan a la Luna, buscando respuestas.

“Los llamados fenómenos lunares transitorios se conocen desde la década de 1950, pero no han sido también de manera sistemática ni a largo plazo”, dijo Hakan Kayal, profesor de tecnología espacial.

El científico detalla una hipótesis sobre lo que podría estar causando los destellos de mayor duración y por eso espera que, con una potente herramienta como el citado telescopio fijo, logre desentrañar una teoría razonable.

Asimismo, el profesor Hakan Kayal habla de otro fenómeno por desentrañar, al explicar que “también se observaron actividades sísmicas en la Luna, y cuando la superficie se mueve, se ven la luz solar van a escapar del interior de la misma”.

Con esta explicación podría llegar a comprender, en parte, algunos fenómenos luminosos, que a veces duran horas. Sin embargo, no hay una explicación para los flashes más breves. La ciencia terrestre no sabe exactamente cómo ocurren dichos fenómenos sobre nuestro satélite, aunque el impacto de un meteoro podría causar un breve resplandor.